lunes, 23 de diciembre de 2013

Galilea



Mañana, como cada Nochebuena desde que nací, estaré en mi pueblito. Y como cada año, siempre hay alguien que me pregunta: ¿tú vas a Galilea a pasar las navidades?
Pues sí, voy a Galilea a pasar las navidades. Aunque luego se decepcionan un poco cuando se enteran de que es otra Galilea diferente a la que imaginaban. Pero al final me he acostumbrado a estas preguntas recurrentes cada año.
Es un pequeño pueblo, muy pequeño en realidad. Y hoy al buscarlo en internet para colocar aquí el enlace que permita poder curiosear a quien lo desee, he encontrado una pequeña joya que no me resisto a colocar en este humilde blog. Es una fotografía que datará de los años cuarenta aproximadamente, en blanco y negro. El maestro de la escuela de este pueblo rodeado de todos sus alumnos (es increíble la cantidad de niños que había para un pueblo tan pequeño, y eso que solo son los chicos, lógicamente también estaban las chicas, en otra fotografía con su profesora, que ya se sabe aquello de los chicos con los chicos y las chicas con las chicas). Y entre todos ellos, lo he reconocido. Si es que eres el más guapo, hayyyy mi niño, guaaaaaaaaaaaaapo. Muaaaakkk.

Es mi papá. 

Tengo que encontrar una foto de mi madre, estoy en ello.

AZUL. En busca de Samarcanda (2)



Unos años antes conocí una ciudad muy especial, Isfahán. Como muchas otras ciudades, tenía detrás una historia apasionante, y hasta cierto punto exótica. Una buena parte de esa historia está unida a un personaje que a mí siempre me ha atraído, Abu Ali Ibn Sina (médico, científico, filósofo, un gran sabio), comúnmente conocido como Avicena. En mi ruta hacia Samarcanda, tuve la oportunidad de conocer la ciudad donde nació, Bujara.
Y una vez más me vi rodeada por el azul. Increíble azul, dando forma incluso a lo más simple, dándole grandiosidad.




domingo, 22 de diciembre de 2013

AZUL. En busca de Samarcanda (1)



Hace unos años pude conocer uno de los lugares sobre los que había leído y escuchado tantas historias. Un lugar de ensueño, o al menos para mí lo era. Ir en busca de Samarcanda. La encontré, y al mismo tiempo encontré el azul del cielo, el azul de los sueños, la lucha del azul con el desierto, la plena integración del azul con la aridez. La armonía de las líneas, del equilibrio, de la belleza de lo simple con la grandiosidad del entorno.
No tengo palabras para describir Khiva, solo sé que me sentía muy pequeña ante algo tan grandioso. Ante el azul del cielo, el azul de los edificios, el azul enmarcado por la negrura de la noche. El azul que me acompañó a lo largo del camino hasta Samarcanda.
Esta solo fue una de las escalas, Khiva. 







sábado, 21 de diciembre de 2013

Doble moral y derechos pisoteados



El retroceso en los derechos de las mujeres, aprobado esta semana con el apoyo de los sectores conservadores más retrógrados y catolicistas de este país, me parece la mayor de las hipocresías de dichos sectores. Y me explico.
Se basan en sus concepciones más conservadoras para criminalizar a una mujer por ejercer su derecho a decidir si tiene o no un hijo, cuando ninguna mujer toma una decisión de esa magnitud por simple capricho. Para una mujer, tomar una decisión así es un proceso doloroso, y solo cuando es la única solución a su problema, la toma.
Pero lo que me parece el colmo de la hipocresía, y lo que me causa auténtica vergüenza, es que una parte de esos sectores conservadores, han estado durante años detrás del robo de niños, decidiendo unilateralmente qué mujer tenía derecho a tener un hijo y criarlo. Pero ¿quién se han creído que son? Demonizaban a una mujer que ejercía su derecho a tener a su hijo, criarlo y amarlo, con el argumento de que eran unas descarriadas que iban a criar hijos descarriados. Esas mujeres no querían abortar, pero les robaban su derecho a ser madres. Y ahora quieren darnos lecciones de moral, demonizando a una mujer por querer ejercer su derecho a no ser madre, cuando esa decisión, insisto en que solo se toma en situaciones límite.
La doble moral que impera en algunos sectores de esta sociedad, es vergonzosa.

jueves, 19 de diciembre de 2013

A vueltas con el tema, ¿hasta cuándo?



Sobre la subida de la luz: todos los españoles tenemos que pagar la mala gestión del PSOE.


Empiezo a estar ya muy cansada  de la herencia y la mala gestión anterior, y pienso que a una gran parte de la sociedad le ocurre lo mismo. Realmente es un discurso que a estas alturas, después de dos años de gestión del gobierno popular, ya está fuera de lugar.  A ustedes los eligió la mayoría de ciudadanos para solucionar los problemas que existían, y eso es lo que tienen que hacer, no ampararse detrás de la cortina de la herencia y la mala gestión anterior, para tapar su incapacidad para solucionar los problemas actuales, vengan de donde vengan.
Por supuesto que hubo muchos errores, y hasta una mala gestión en temas importantes, pero imaginemos lo siguiente:
Imaginemos una empresa privada donde la mala gestión de su equipo directivo la lleva a una situación límite. El Consejo de Administración decide, con muy buen criterio, cesar a todo el equipo directivo y sustituirlo por otro con nuevas ideas y planes de futuro. Lógicamente, siempre se le dará un margen de confianza, un tiempo prudencial para poner en marcha sus políticas y lograr remontar la situación de crisis de la empresa. Ese tiempo no está definido en ningún sitio, pero lo que seguro que no aceptará el Consejo de Administración es que pasado un año, y ese tiempo ya es demasiado, el nuevo equipo directivo no solamente no haya conseguido solucionar ninguno de los problemas con los que se encontró, sino que hayan surgido otros que todavía empeoran más la situación de la empresa. Y lo que seguro que jamás aceptará el Consejo de Administración es tener que escuchar como justificación que la herencia recibida, que la mala gestión anterior, etc, etc.
Con toda la razón, el Consejo de Administración dirá:
_ Los problemas de gestión anteriores los conocemos
_ La herencia recibida la conocemos
_ Por ese motivo los contratamos a ustedes, para solucionarlos, no para recordarnos a cada momento lo que se hizo mal con anterioridad, porque eso ya lo sabemos.
_ Si después de un año no son capaces de solucionar los problemas de la empresa, es que este equipo directivo tampoco funciona.

¿Capichi?